La empresa Parques Solares de Navarra realiza durante estos días las labores de limpieza y acondicionamiento del conjunto de más de 370 instalaciones solares de concentración, que componen una parte del Parque Solar de Villafranca, en la Comunidad Foral.
Estos trabajos son realizados por personal cualificado que, a través de un sistema novedoso y desarrollado por el Departamento de I+D de Parques Solares de Navarra y empresas del sector de la limpieza, lavan los 214 metros cuadrados de superficie que poseen cada una de las torres solares de concentración.
El objetivo de dichas actuaciones es el de “asear” todas las torres de concentración para el mejor aprovechamiento del sol evitando al máximo cualquier partícula de polvo y suciedad, y optimizar el rendimiento de las instalaciones solares.
La superficie total a lavar es de 80.000 metros cuadrados y se realiza en un tiempo récord de 12 días aproximadamente. En cuanto a la frecuencia, la limpieza se lleva a cabo varias veces al año, dependiendo de la cantidad de polvo y suciedad provocada por las condiciones meteorológicas adversas, dícese tormentas de arena o fuerte viento que arrastre polvo.
La Dirección Técnica de Parques Solares de Navarra ha destacado la importancia de realizar estas actuaciones de limpieza, “ya que hablamos de módulos solares de concentración que concentran la luz directa del sol para producir electricidad. Por ello, se necesita un sistema propio desarrollado por nuestros ingenieros, que garantice la limpieza con seguridad, máxima calidad y en un tiempo récord”.
Estos trabajos se realizan por equipos de tres personas por torre, con sendas pértigas que van desde los 7 hasta los 19 metros de altura. Cuando el técnico que lleva la pértiga de mayor extensión limpia los cuatro metros más alejados del suelo, el segundo operario pasa a limpiar el tramo medio de la torre solar y a continuación, el tercero con la zona más próxima al suelo.
Cada pértiga posee un sistema de propulsión que lanza el agua a la altura necesaria y por encima de la mopa, con el objetivo de que la superficie a lavar no quede dañada y se limpie completamente.
El agua empleada diariamente se aproxima a los 6.000 litros y está tratada para que a su paso, no deje ninguna partícula de jabón, mineral o cal. El agua osmotizada pasa, antes de utilizarse, por un sistema de filtros que la convierten en agua destilada (completamente pura) desmineralizada, desionizada y descalcificada.
En cuanto a la mopa de cada pértiga, es de microfibra especial para este tipo de paneles, y se utilizan varios tamaños dependiendo de la largura de la mopa y los esfuerzos ergonómicos que se requieran.
Para los trabajos de limpieza no se emplea ningún tipo de jabón ni producto químico. De esta manera, sólo el agua y la microfibra especial llegan a tener contacto con el panel solar, lo que permite evitar cualquier tipo de daño o ataque a la superficie.
El secado de dichos paneles solares, que en todo momento se encuentran en posición vertical por motivos de seguridad, se realiza al aire.
El sistema, desarrollado por ingenieros de Parques Solares de Navarra y las empresas de limpieza, surge de los trabajos de limpieza de edificios, grandes cristaleras en altura o vidrieras de iglesias y catedrales. Con el perfeccionamiento del mismo, se ha conseguido un mecanismo propio y novedoso en el lavado de paneles solares.
Dentro de la política medioambiental de la compañía navarra y con el objeto de evitar en mayor medida cualquier partícula que pueda ensuciar dichas superficies, los empleados de Parques Solares de Navarra en Villafranca y las empresas externas que operan en esta huerta solar, se desplazan en bicicleta por el millón de metros cuadrados del recinto, siempre que no sea necesario trasladar materiales pesados.